Una de las cosas que más me relaja mientras espero a que salga mi avión es sentarme en la cafetería del aeropuerto y beberme un vino blanco. Os recomiendo la experiencia relajante, así subes al avión mucho más despreocupado. Otra ventaja es que si viajas en Easyjet como que te da lo mismo que se te cuelen esas hordas de inglesas maleducadas buscando el mejor sitio desesperadamente. ¡Tú ya estás feliz!

Emulando a la gran Sara de España, bebiendo espero...